martes, 4 de octubre de 2011

La compaginación de los elementos formales del álbum en "¿Qué es un niño?" de Beatrice Alemagna

Hoy nos adentramos en uno de los libros que más me gustan de entre todos los que forman la biblioteca de I con i. Una pequeña historia de estas que, una vez cerrada la contraportada, te han convertido en un gurruño de persona que desea una fuente de calor (humana, preferiblemente).

Se trata de uno de la veintena de álbumes que tiene publicados la ilustradora italiana Beatrice Alemagna. En España lo publicó la editorial SM en 2009 con el título ¿Qué es un niño?

Un niño tiene manos pequeñas,
pies pequeños y orejas pequeñas,
pero no por eso tiene ideas pequeñas.
Las ideas de los niños a veces son grandiosas,
divierten a los mayores, les dejan boquiabiertos
y les hacen decir: "¡ah!"
.

Estamos ante uno de esos libros infantiles ilustrados que hacen la boca agua a los adultos. ¿Qué es un niño? es un paseo por el recuerdo de nuestra infancia, una manera de revivir sensaciones que se han diluido entre otras al crecer y convertirnos en gente supuestamente decente. Es inigualable la sensación de conocer y acercarse al mundo de la manera en la que lo hacen los niños, desde la ingenuidad, la ilusión o el temor más absurdo. Por eso quizás el álbum es también una demanda que apela directamente a los progenitores, invitándoles a recordar la felicidad de esa primera etapa vital con el objetivo de concienciarnos sobre que debemos protegerla. 

Todos los niños son pequeñas personas que van a cambiar. 


El maravilloso mensaje de Beatrice impregna absolutamente todos los detalles del álbum, aunque nos gustaría destacar especialmente la construcción del ritmo narrativo. El dominio de la escritura, la elección de la forma de expresión, con frases cortas y sencillas, como las que emplean los niños; y el meticuloso uso de la puntuación nos transportan a un mundo más tranquilo, pausado, pendiente e ilusionado o temeroso de pequeñas cosas.

La elección morfosintática, acompañada por supuesto de las ilustraciones, complementan el significado de las palabras: las reiteraciones, tan frecuentes en los niños, y esas enumeraciones de maravillas y pesadillas, nos remiten al pensamiento infantil mientras pasamos las páginas. 


A los niños les gusta ser escuchados con los ojos abiertos como platos. 

Espero que tengáis los ojos bien abiertos mientras leéis el post :)

2 comentarios:

  1. Vaya por dios, mañana a Oletum a ver si lo tienen... esto es un no parar!
    Cosa bonita!!

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  2. A mí también me encantó el ritmo y la calidez de este álbum, sería fantástico analizar un álbum cada semana: Técnicas, composición, lenguaje secuencial, colocación de texto, ritmo literario, la fuerza de los personajes...
    Me lo pienso y ya veremos. Un abrazo de echar de menos

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